
Abril de 2026.
EPM hoy, es aún la empresa de servicios públicos y del sector energético más importante del país. La sostenibilidad y la institucionalidad de EPM, hoy, están soportadas en gran medida, en la defensa que de la empresa hicieron en el pasado reciente, bajo el liderazgo de una organización sindical responsable como SINPRO, diferentes actores sociales de la región que, ellos sí, no dudaron en plegarse a esa defensa.
No falta quien piense que esta afirmación es pretenciosa, pero no, no lo es. Basta imaginar qué habría sucedido con EPM -y con Medellín e Hidroituango- si se hubiese permitido, aún más, que se socavaran los cimientos de la empresa, su rigurosidad, sus finanzas y su esencia histórica. Absolutamente todos habríamos recordado el adagio popular, apague y vámonos.
Con el actual gobierno nacional, la asfixia a EPM y al proyecto Hidroituango se extendió al sector energético, mediante posiciones ideológicas, amenazas de intervención de empresas y del mercado, ambigüedades regulatorias y el impago de las deudas por subsidios y opción tarifaria, entre otras, poniendo en constante riesgo la seguridad energética nacional, en detrimento de la prestación del servicio, con calidad, eficiencia y cobertura.
Ante este escenario en contra de un sector pilar de la economía y del desarrollo del país, SINPRO, un sindicato con la suficiente capacidad para entender que la institucionalidad y la sostenibilidad empresarial son fundamentales para defender a los trabajadores en particular y a los ciudadanos en general, trabajamos ahora, en conjunto con los principales actores del sector energético nacional en la visibilización de los riesgos actuales.
Esa tarea tampoco es pretenciosa al provenir de un Sindicato que inspira confianza, también en estos actores. En julio de 2025, como extensión de los Diálogos de Ciudad creados por SINPRO en 2022, hubo una gran respuesta a la convocatoria que hicimos a un Diálogo País sobre los riesgos y desafíos de la seguridad energética. Que Andesco, Acolgen, Andeg, Asocodis, Naturgas, Ceera, Ser, EPM, el Grupo Energía Bogotá, Afinia, Celsia, Hidroituango y grandes expertos del sector hayan participado, habla por sí solo.
Interesante, aún más, que éstos le solicitaran a SINPRO realizar un segundo Diálogo orientado a articular y unificar propuestas para el próximo gobierno nacional y el Congreso de la República, que contribuyan a la estabilidad del sector y, por ende, a la economía y desarrollo de millones de usuarios y miles de empresas y emprendimientos en todo el país. A este Diálogo, el próximo 5 de junio, se suman Asoenergía, el Clúster de Energía Sostenible de la Cámara de Comercio de Medellín y algunos exministros de Minas y Energía. Sí, eso también corresponde a un sindicato serio, un sindicato conformado por servidores que se enfocan en la sostenibilidad de sus empresas.
Ante este panorama, es importante una reflexión. Si desde fuera o dentro de la empresa se pone en riesgo a EPM, es poner en riesgo a Medellín o las regiones donde presta sus servicios. Poner en riesgo a las empresas de energía y gas del país es poner en riesgo el desarrollo de los territorios donde se desarrollan o se prevé adelantar proyectos del sector.
Podría parecer una frase lapidaria, pero estamos convencidos de que, si una empresa como EPM o cualquiera otra se desmorona, corre el mismo riesgo todo el sector. Y todos debemos contribuir para que no tengamos que decir, apague y vámonos.
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