Una gerencia con sombras mancha la institucionalidad de EPM

 

10 de abril de 2021 

La lealtad de SINPRO, como organización sindical responsable y autónoma será siempre con EPM, con los trabajadores y con la comunidad Por eso nos dimos un compás de espera con el fin de recopilar y analizar toda la información posible para pronunciarnos sobre los nuevos hechos presentados alrededor de EPM.

En su momento vimos como gran acierto el encargo de la ingeniera Mónica María Ruiz Arbeláez en la Gerencia, al reunir conocimiento, trayectoria, don de gente e inspirar respeto en la empresa. Su gestión estaba devolviendo confianza a los grupos de interés internos y externos sobre la recuperación del rumbo de EPM, al concentrar esfuerzos en prioridades como la continuación de las obras de Hidroituango, la operación de Afinia, el avance en los contratos necesarios para la operación de la empresa y la estabilización del clima laboral, sin dejar de lado su misión principal, prestar servicios públicos con calidad y cobertura.

Pero ahora el Alcalde de Medellín hace el nombramiento más importante de la empresa, mediante un proceso plagado de inquietudes que ponen en tela de juicio la institucionalidad, la reputación y el futuro de EPM, y la del propio nombrado. El anuncio de la elección de Alejandro Calderón Chatet como nuevo gerente general de EPM a través de un proceso liderado por una firma cazatalentos, no solo deja en evidencia, una vez más, la vacuidad de las palabras y promesas del alcalde, sino que, por la información conocida públicamente sobre la procedencia, ropajes políticos y experiencia de esta firma, deja tantas dudas como la transparencia del propio proceso.

Este nombramiento desató una serie de denuncias sobre la experiencia, estudios, títulos académicos y posible conflicto de interés del nuevo gerente, lo que de por sí amerita investigaciones tanto de la Procuraduría General de la Nación como de la Vicepresidencia de Auditoría Interna de EPM sobre este proceso, pero también explicaciones públicas por parte del nuevo gerente, a quien corresponderá demostrar que no existe mácula alguna al respecto. Liderar la segunda empresa más importante del país no solo requiere sino que obliga a tener una hoja de vida sin tacha y sin sospecha.

Resulta preocupante así mismo que, en este caso puntual y en muchos otros procesos de selección que se han adelantado en la empresa en los últimos años, se haya perdido el respectivo rigor técnico, lo debe implicar una detallada revisión y el cumplimiento de todos los procesos y protocolos referentes para la selección del talento humano, que corresponde a las Vicepresidencias de Suministros y Servicios Compartidos y de Talento Humano y Desarrollo Organizacional de EPM.

Retomado el caso del nombramiento del gerente, exigimos a todas las autoridades como la Procuraduría y la Fiscalía General de la Nación, el Departamento Administrativo de la Función Pública y la Personería de Medellín, así como a la Junta Directiva de EPM, que cada una de ellas haga una investigación completa sobre la hoja de vida del señor Calderón Chatet, en la que se determine claramente la validez de sus títulos académicos y su experiencia laboral, y alertamos a toda la ciudadanía, a las organizaciones sociales y a todos los trabajadores para que estemos todos juntos haciendo un proceso de veeduría y seguimiento a tales investigaciones y a todas las acciones que atenten contra la institucionalidad de EPM.

 

El alcalde defiende la designación del nuevo gerente escudándose en el Convenio Marco de Relaciones EPM-Municipio -mancillado por su administración-, pero dejando de lado, entre otros, el principio de transparencia contemplado en el Código de Ética de la empresa.

El señor Quintero ha tenido todas las oportunidades posibles para cumplir con su palabra y con su responsabilidad como alcalde de Medellín de brindar a EPM todas las garantías que requiere para retomar el rumbo perdido durante su administración. Por ello seguiremos siendo veedores de su gestión frente a la empresa y continuaremos nuestra labor de defensa del patrimonio público y de la sostenibilidad de EPM.

SINPRO