Coherencia institucional de EPM no puede ponerse en juego

La cancelación de un debate de control político a EPM en el Concejo de Medellín, previsto para hoy, dada la excusa de asistencia presentada por parte del Gerente General, Álvaro Guillermo Rendón, aunque a simple vista no parezca un hecho significativo, sí enciende aún más alarmas sobre la forma en que viene actuando la nueva administración de la Empresa, máxime si se tiene en cuenta la urgencia de abordar y conocer su posición y la de los concejales, frente a temas trascendentales para la sostenibilidad de EPM.

Desde el Sindicato de Profesionales de EPM y UNE, SINPRO, hemos puesto en evidencia los cambios presentados en la estructura administrativa de EPM que, además de ampliar la que de por sí ya era una megaestructura resultante del programa EPM sin Fronteras, crea nuevas vicepresidencias e incrementa las plazas directivas, ajustando perfiles y desconociendo los estudios realizados en 2018 en tal sentido, lo que evidencia, o bien el desconocimiento de la estructura y el direccionamiento estratégico de la organización, o el posible sometimiento a presiones externas a EPM.

Esas situaciones pueden poner en peligro la autonomía de la empresa y dejar enormes grietas para otro intento de burocratizarla y politizarla. Sobre estos hechos, SINPRO ha alertado y adelantado acciones para conocer toda la información posible que permita profundizar sobre sus alcances.

En el último espacio institucional de EPM, “Naturalmente”, realizado el 5 de febrero, el señor Gerente justificó los cambios en la estructura, teniendo como base los 7 Focos Estratégicos de EPM para esta administración, lo que, de entrada, deja una gran preocupación sobre la planeación institucional que, en este caso, es para un cuatrienio y no para el largo plazo. Una incoherencia institucional, a partir de una visión muy particular.

Lo anterior puede dejar en entredicho, de nuevo, los rigores técnico, administrativo, jurídico, financiero, ambiental y social de la empresa, que hoy y siempre tienen que ser prioritarios para tomar decisiones sobre temas fundamentales para el presente y el futuro de EPM, como el caso del proyecto Hidroituango, la posible participación en la subasta del negocio de  Electricaribe, la intención de cambio de objeto social planteado por el gerente, el análisis de las inversiones -incluida UNE-, el porcentaje de las transferencias -que en campaña, prometió el alcalde, reduciría- y las propuestas que se van incluir en el Plan de Desarrollo de Medellín en relación con EPM, que pueden afectar las finanzas de la empresa.

La nueva administración, en cabeza del Alcalde de Medellín como presidente de la Junta Directiva, hasta ahora, no parece haber sido coherente con sus actuaciones en estos dos primeros meses, en los que se percibe burocratización, derroche, lejanía administrativa, desconocimiento de la planeación a largo plazo y la intención de cambiar el objeto social de EPM, elementos que pueden poner en riesgo el patrimonio público representado en la Empresa.

Todos estos temas, sobre los cuales SINPRO viene trabajando y estudiando con diferentes actores y en diversos espacios, debe sacudirnos al interior de la Empresa -los trabajadores- y por fuera de ella -la comunidad-, para defender a EPM de cualquier intento por convertirse en botín de quienes, desde diferentes frentes, se frotan sus manos para usar la Empresa para sus fines.

Con este panorama, se dejan entrever algunos porqués de este quite administrativo al debate en el Concejo de Medellín, lo que no puede ser una mordaza para que como servidores públicos y ciudadanos ejerzamos el deber de defender a EPM. 

Ésta, por el contrario, debe ser una oportunidad para que cada uno de nosotros nos convirtamos en veedores de las actuaciones de la administración de la Empresa, por lo que invitamos a nuestros afiliados y a todos los trabajadores de EPM a contarnos sus inquietudes y aportar pruebas de acciones que puedan ir en contravía de la sostenibilidad de la empresa.

SINPRO