¿EPM sin Fronteras, tiene fronteras para su comunicación?

Cómo ustedes bien lo han atestiguado, la Administración de EPM en cabeza de su Gerente ha venido manifestando en diferentes medios; que se avanza en la construcción de la “estrategia EPM sin fronteras” de la cual no solo no conocemos su planteamiento estratégico y menos aún sus detalles; este hecho nos preocupa dado que somos los trabajadores y profesionales de la Empresa quienes construimos día a día los productos y servicios que permiten a la administración presentar los resultados económicos, financieros y sociales a la comunidad en general.

La MEGA del Grupo EPM “En el año 2022” alcanzará, con criterios de competitividad responsable, unos ingresos de US$16.000 millones, con un EBITDA de al menos US$5.500 millones con rentabilidad socio-económica y financiera, esta última, superior al costo de capital” si bien es cierto suena atractivo en términos empresariales de mercado, no parece tener énfasis en el objeto social establecido en el acuerdo 058 de 1955 motor de la creación del ahora Grupo Empresarial EPM y podría alejarse del espíritu de servicio público que anima y genera el espíritu de pertenencia no solo de sus trabajadores, sino de la comunidad en general que quiere ver en el ente público autónomo un garante de sus derechos fundamentales, como los son los servicios públicos domiciliarios, para la calidad de vida de los habitantes de la región haciendo realidad y no retorica eso de hacer de Medellín un Hogar para la vida.

Teniendo en cuenta lo anterior, desde el pasado 6 de junio dirigimos al Gerente una comunicación en la que le planteamos nuestras inquietudes y preocupaciones frente a la tan mencionada estrategia de EPM sin Fronteras, y solicitándole una reunión para expresarle nuestra preocupación, así como nuestra voluntad de contribuir; hasta hoy no hemos recibido respuesta. Hemos conocido que los funcionarios convocados a trabajar en la estrategia están siendo “invitados” a firmar una cláusula de confidencialidad, lo que hace que adicionalmente nos preguntemos:

¿Será que la estrategia de EPM sin Fronteras no cuenta con una ruta de comunicación, participación y socialización dirigida a la base más productiva de la empresa?
¿Será que dicha estrategia adolece de rigor técnico para ser sometida a debate?
¿Será coherente con los principios de ética y trasparencia tan promulgados por la administración, el mantener confidencialidad sobre asuntos de tanta trascendencia para el patrimonio público?
¿Será simplemente que la Estrategia de EPM sin fronteras, tiene fronteras para garantizar determinados intereses, en lugar de los que atañe al interés colectivo?

El silencio es elocuente, pareciera ser esa la respuesta y la frontera.