Llamado al Alcalde electo de Medellín y al Gerente entrante de EPM:

A frenar los abusos de Millicom con el talento humano de UNE

Sesenta despidos sin justa causa en diciembre; 228 trabajadores acogidos al plan de retiro “voluntario” en noviembre; cambio de contrato a un centenar de “mandos medios”; despido gradual de más de 50 trabajadores, incluidos jefes, entre 2014 y 2015; despido, en octubre de 2013, de otros 100 servidores; crecimiento en el número de casos de acoso laboral; exceso de carga laboral; persecución sindical; desconocimiento de beneficios convencionales y varios hechos más, relacionados con el talento humano, que sumados a los temas del deterioro de la calidad de servicios, incrementos continuos de tarifas, descapitalización, venta de inmuebles y préstamos a Millicom, entre otros, tienen que obligar a la nueva administración municipal (léase Alcalde de Medellín, Gerente de EPM y Concejo), a volcar su mirada a UNE EPM Telecomunicaciones S.A., abandonada a su suerte por la actual administración de su socio mayoritario, Empresas Públicas de Medellín.

Aunque desconocemos las razones que motivaron la salida de la Vicepresidente de Recursos Humanos, Marie Claude Joachim, sí estamos convencidos de que debemos dedicar un acápite al manejo dado a los aspectos del talento humano por parte de la actual administración de UNE EPM Telecomunicaciones S.A., bajo las directrices de Millicom y en cabeza del Presidente de la Junta Directiva de la compañía, Juan Esteban Calle Restrepo, quien delegó sus responsabilidades en el Presidente, Esteban Iriarte; la propia exvicepresidente de Recursos Humanos y el Director de Relaciones Laborales, Henry Mena Abadía.

Antes de ahondar en el tema, exigimos al Presidente de la compañía, que no hable como si lo hiciera representando a los trabajadores, como en la despedida de la señora Joachim: “En nombre del equipo directivo y de todos los colaboradores, le reiteramos nuestro sincero agradecimiento y muy especialmente, le deseamos lo mejor para su vida y en sus proyectos futuros”. No alegra, pero tampoco entristece la salida de la señora Joachim, aunque sí entristece que la gestión del talento humano quede en cabeza de una persona que solo actúa pensando en pesos y dólares, el Vicepresidente Financiero, Leopoldo Gutiérrez.

Para cerrar el capítulo Marie Claude, aunque no el de la gestión del talento humano, creemos necesario expresar algunas inquietudes: ¿será que se prestó consciente o inconscientemente para ejecutar las políticas de administración del talento humano impuestas por Millicom, la Junta o el Presidente de UNE sin importar la calidad de las mismas? ¿Será que su falta de competencias administrativas la enfrentaron con esos mismos actores? ¿Será que le cobraron la pérdida de imagen del presidente ante la exposición mediática a raíz del plan de retiro voluntario? ¿Será que, tras jugar, consciente o inconscientemente el papel de “idiota útil” (y fusible a quemar), fue desechada tal y como sucede con todos los que asumen ese rol? ¿Será que su cargo de conciencia no la dejó continuar esas políticas? ¿Será que su respeto al sindicalismo es real, y eso la enfrentó con la administración? ¿Será…?

De lo que sí tenemos certeza es de la pésima gestión que la administración de Millicom ha hecho del talento humano de UNE EPM Telecomunicaciones S.A.; y evidencias hay muchas:

$1-         La imposición de una cultura de terror y acoso laboral, de amenaza y coacción, de engaño, mentira e irrespeto; una cultura de esclavitud que pretende disponibilidad las 24 horas del día, los 365 días del año, sin reconocimiento de horas y jornadas extras; una cultura que crea empleo de baja calidad, con esquemas que implican la reducción de salarios; una cultura que desconoce los derechos sindicales y que manipula a su amaño las normas.

$1-         La gestión del cambio en la integración de las empresas Tigo y UNE ha excluido los conocimientos, habilidades y experiencia de los trabajadores de UNE EPM Telecomunicaciones S.A., dejando de lado lo bueno que se hacía, sin tener en cuenta el conocimiento profundo del negocio fijo, del cual carece Millicom. Este proceso, más que de gestión ha sido de coerción, y ha hecho uso y abuso de los recursos de capacitación que brinda la Administradora de Riesgos Laborales.

$1-         El establecimiento de políticas internas, que pretenden estar por encima de la ley, para ocultar y evadir responsabilidades en accidentes de trabajo, como el acaecido con un trabajador de Emtelco, quien murió en ejercicio de sus funciones.

$1-         El desmonte total de eventos y torneos deportivos tradicionales en la empresa. Se acabaron las selecciones deportivas y no se permitió la participación de los trabajadores de UNE en las Olimpiadas de EPM, con el visto bueno del gerente de EPM, Juan Esteban Calle,  olvidando que la casa matriz es el mayor accionista de la empresa.

$1-         La eliminación del programa de asistencia psicológica al trabajador y su familia, que velaba por la salud integral, y cuyos costos son inapreciables, comparados con los ingresos y los gastos de la empresa, especialmente si se consideran los altos beneficios que generaba.

$1-         Los procesos de selección de personal que se tornaron poco transparentes y sin rigor, desconociendo la estructura de cargos y salarios que existen y están reglamentadas en UNE EPM Telecomunicaciones S.A, especialmente en los cargos de jefatura y liderazgo; procesos de selección que desconocen conocimientos, habilidades y experiencias y enfatizan en la actitud que conviene a los manejos de Millicom.

$1-         La eliminación del reconocimiento de transporte y alimentación en las jornadas laborales que se extienden después de las 8 de la noche, lo que era una práctica que velaba por la salud, la seguridad y el bienestar de los trabajadores.

$1-         Los despidos sin justa causa, algunos de ellos desconociendo casos de estabilidad laboral reforzada y claramente orientados a quienes proceden de UNE EPM Telecomunicaciones S.A.; a las personas de más antigüedad, conocimiento y experiencia. Estos despidos, orientados por una decisión basada solo en la reducción de costos, se tornan irresponsables por sus efectos en la operación, con consecuencias de detrimento en el servicio e incrementos en el retiro de usuarios y baja de los ingresos de la empresa; despidos irresponsables a corto y largo plazo, pues no se han considerado los altos costos para recuperar aprendizajes y experiencias perdidas; despidos irresponsables por la permanente exposición a demandas laborales por desconocimiento o no acatamiento de la ley; despidos irresponsables por el detrimento patrimonial que todo lo anterior implica.

$1-         El manejo dado a los despidos, disfrazados en un plan de retiro “voluntario” irrespetuoso y, reiteramos, irresponsable, como lo explicamos en un comunicado anterior; plan de retiro calificado de exitoso por la Junta Directiva, pero que a todas luces fue agresivo, intempestivo e improvisado.

$1-         El abuso de posición dominante de la administración de UNE al coaccionar decisiones importantes de los trabajadores, como en los casos del cambio de esquema salarial para mandos medios y del propio plan de retiro “voluntario”, que obligó, de manera descortés y agresiva, a tomar decisiones que afectan la vida personal, familiar y profesional de los trabajadores, sin el debido contexto, sin la suficiente preparación y con desconocimiento de los efectos futuros de su decisión en aspectos de salud, pensión e impuestos, entre otros.

$1-         Un clima laboral en el que campean la incertidumbre, el desorden, el desgobierno, la inestabilidad laboral, el miedo, la enfermedad física, sicológica y espiritual; en resumen, un clima laboral infernal.

Es importante que la administración de la empresa entienda que los trabajadores deben confiar en sus líderes y que este cúmulo de evidencias irrefutables nos da una sola certeza, que quienes están al frente de las relaciones laborales mienten permanente, pues cada que dicen algo, se hace lo contrario: “no habrán despidos”, “acá no pasará nada”, “no habrá plan de retiro”, incluso cuando escriben “Apreciados colaboradores”, pues es claro que con esas acciones no se aprecia a la gente con la que trabajan, simplemente la utilizan.

Finalmente, queremos dejar en claro a la administración de la empresa, que ha pretendido que nuestra organización sindical, SINPRO, actúe como su avalador, que no hacemos ni haremos eco de sus mentiras, incoherencias y vacíos administrativos.

Con el Alcalde actual, Aníbal Gaviria, y con el gerente de EPM, Juan Esteban Calle, no hubo ni hay nada que hacer, pues han sido cómplices, junto con los 11 concejales y los entes de control que dejaron tirada a UNE tras incumplir de forma permanente el Acuerdo 17 de 2013; pero sí reiteramos nuestro llamado al alcalde electo, Federico Gutiérrez Zuluaga; al próximo Gerente, Jorge Londoño de la Cuesta; y al nuevo Concejo de Medellín, para que asuman su verdadero papel de defensores del patrimonio público y que recuerden que EPM es el socio mayoritario de UNE EPM Telecomunicaciones S.A.

Junta Directiva de SINPRO