Lealtad institucional fuera y dentro de EPM

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La anterior administración de las Empresas Públicas de Medellín, en cabeza de Juan Esteban Calle y su grupo más cercano de colaboradores, además de múltiples decisiones que han dejado profundas heridas en las capacidades históricas construidas en décadas, dejó enquistadas prácticas frente al talento humano que, en algunos casos y contrario a los principios y valores institucionales de la empresa, se puede haber actuado sin la prudencia, la responsabilidad, la objetividad, la transparencia y la legalidad, como lo hemos reclamado desde SINPRO.

 

Es por ello que manifestamos nuestro desacuerdo con el uso que del polígrafo se ha hecho desde la Secretaría General de EPM, que pese a que quienes han pasado por él lo han hecho de forma voluntaria, podría aprovecharse para decisiones administrativas en contra de algunos de esos y otros servidores, no solo en la coyuntura actual sino en el futuro cercano.

 

La tempestad actual requiere calma, pues lo que está en juego es el presente y el futuro de una empresa emblemática como la nuestra; es decir, el mismo presente y futuro de la ciudad y el de millones de ciudadanos de Medellín y las áreas de influencia de EPM.

 

Ahora bien, aunque estamos en total desacuerdo con el uso de prácticas como el polígrafo, también lo estamos con la fuga de información, en todos los niveles de la organización, que puedan poner en riesgo a EPM.

 

 

La lealtad institucional no debe, tiene que ser un valor de todos y cada uno de quienes desde sus diferentes roles, incluida la propia Junta Directiva de EPM, le prestamos nuestros servicios a la empresa. No hay que olvidar que como empleados o servidores de ella nos debemos a la institución y a la ciudadanía, y por tanto es obligación actuar de manera ética, pues nuestro compromiso es con ella y sus resultados nos benefician como trabajadores y como ciudadanos.

 

 

La fuga de información hacia quienes tienen intereses políticos y politiqueros, para quienes hacen campaña con EPM como bandera, e incluso hacia la competencia directa en el mercado energético nacional, atentan contra la sostenibilidad de nuestra empresa.

 

Hace 16 años nació SINPRO precisamente para proteger a las Empresas Públicas de Medellín de ese tipo de intereses o de quienes más bien parecen enemigos de ella, en una época que como la actual hay un personaje común, que sin importar lo que representa EPM para Medellín, para la Antioquia que encabeza como gobernante y para Colombia, aprovecha la actual coyuntura del Proyecto Hidroeléctrico Ituango para desinformar en algunos temas, y con ello hacer populismo y ganar mediáticamente, a expensas de la sostenibilidad de la empresa y del empleo de miles de trabajadores que le prestan sus servicios de forma directa o indirecta.

 

Todos los trabajadores permanecemos unidos en el apoyo a EPM como institución, no solo en la actual coyuntura sino siempre, como se ha demostrado a lo largo de 63 años de historia.

Junta Directiva SINPRO