UNE-Millicom-Huawei: “Estrategia del caracol”

4El reciente negocio con Huawei es la última estocada para la privatización total de UNE

Como en la película clásica colombiana de Sergio Cabrera, “La Estrategia del Caracol”, a UNE EPM Telecomunicaciones S.A. la están dejando con el coco vacío. La película “UNE” arrancó en 2006 con su escisión de EPM, siguió la trama en 2013 con la aparición del actor sueco Millicom (Tigo), y en las nuevas escenas, con la entrada de los chinos (Huawei), se da un golpe letal a los intereses de EPM, de Medellín y de los ciudadanos.

 

Del desenlace de lo que podría pasar con UNE se advirtió en 2013 durante la discusión en el Concejo de Medellín del Acuerdo 17 (supuesta fusión UNE-Millicom) y se evidenció en el mismo recinto el pasado 28 de octubre durante un debate sobre la “masacre laboral que vive la empresa”, por despidos, acoso laboral, planes de retiro “voluntario” inducidos, cambios de contratos y la supuesta sustitución patronal de 601 trabajadores.

 

Hace tres años se demostró por parte de expertos en telecomunicaciones, académicos de distintas disciplinas, sindicatos, organizaciones sociales, ciudadanos y nueve concejales que no se doblegaron ante las presiones del Alcalde Aníbal Gaviria y del entonces Gerente de EPM, Juan Esteban Calle (hoy gerente de Cementos Argos); que el futuro de UNE en manos de la sueca Millicom podría ser catastrófico. Y no se equivocaron.

 

Los interesados en el negocio vendieron la idea de que con la multinacional Millicom, de la que EPM ya era socia en Colombia Móvil (Tigo), se tejía una gran “alianza”, por la sinergia de servicios y conocimientos y por su experiencia como operador de telecomunicaciones. Por la calidad del socio y su inmediato incumplimiento a lo acordado, corroborar que nada era cierto solo era cuestión de tiempo.

 

De las movidas “estratégicas” y de los resultados desastrosos de UNE EPM Telecomunicaciones S.A., controlada por Millicom, no se hablará en este artículo; de ello se han ocupado dos reputados columnistas en esta misma edición Ver: ¡Como nos duele UNE… a algunos! y Millicom deshuesa a UNE-EPM (Cortesía paisa).

 

Opacidad y mutismo

La entrada en escena de Huawei a principios de octubre es confusa y opaca. De hecho los trabajadores de UNE que allí pasaron, lo hicieron a una empresa recién creada en Colombia: Huawei Technologies Managed Service Colombia SAS, con un capital de solo 583 millones de pesos que no alcanza ni para el pago salarial de una quincena. Un agravante: el personal que UNE entregó a Huawei es el que realiza las actividades misionales de la empresa; es decir, Millicom, la de la “gran capacidad operativa” cedió la operación del negocio a un tercero: una jugada entre extranjeros suecos y chinos, ante el silencio de la administración de EPM, el socio mayoritario, que ni siquiera ha preguntado por la legalidad de esa movida. La desidia en el caso de UNE es un capítulo más en muchas de nuestras empresas, como Telecom, Ferrocarriles Nacionales y el ISS, para mencionar solo algunas.

 

Juego de contradicciones

El poeta Alexánder Pope escribió una frase que podría adecuarse al momento actual en el caso UNE: “El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar 20 más para sostener la certeza de la primera”. La lista de mentiras desde 2013 se ha multiplicado hasta rayar la ilegalidad. Con lo ampliamente expuesto sobre las secuelas de la llamada fusión UNE-Millicom, se suma ahora Huawei a esa cadena de falacias.

 

La administración de UNE en un “Flash Informativo” dijo el pasado 7 de octubre que TigoUNE y Huawei firmaron una alianza estratégica, lo que fue ratificado por su Presidente, Marcelo Cataldo. No obstante, tras un derecho de petición de SINPRO, la administración de la Empresa respondió que “se dio la venta de una unidad operacional” de UNE a Huawei, incluyendo activos y los contratos de los trabajadores de la parte operativa. Entonces qué hubo: ¿Una alianza? ¿Una venta? Lo único claro es que el presidente Cataldo y Millicom se contradicen o mienten, si se tiene en cuenta, además, que el 28 de octubre en el Concejo habló de 601 trabajadores que pasaron a Huawei, y en la otra respuesta dijo que eran 492, sin precisar su procedencia (UNE o Colombia Móvil-Tigo).

La Administración de EPM por su parte, cuyo Gerente Jorge Londoño De La Cuesta es el Presidente de la Junta Directiva de UNE, manifestó en respuesta a otro derecho de petición de SINPRO, que desde la fusión la Asamblea de Accionistas de UNE no ha aprobado ninguna proposición sobre este tema y que EPM es consciente de que se requiere su voto y el del INDER (el otro accionista de UNE) para decisiones como la del negocio con Huawei, del que EPM conoció, pero no fue objeto de decisión por parte de la Junta de UNE. ¿EPM como accionista mayoritario no se opuso a esto? ¿La administración de UNE (Millicom) realizó estos negocios sin aprobación de su Junta Directiva? ¿La administración de EPM se hizo de la “vista gorda”? (Ver recuadro: Contradicciones sobre el negocio con Huawei)

El silencio de los “inocentes” y conflicto de interés

Dentro del memorando de entendimiento y los acuerdos firmados en 2014 con Millicom, EPM nombró a John Jairo Vásquez como auditor para UNE EPM Telecomunicaciones S.A., que no ha cuidado los intereses de la Empresa sino perseguido a los trabajadores, dejando pasar frente a sus narices la venta de activos de UNE, el descuido en el mantenimiento de las redes, el desmonte del servicio 4G, la eliminación del reconocimiento de subsidios a usuarios y otras acciones que no solo atentan contra el bienestar ciudadano sino que podrían constituir detrimento patrimonial para EPM y para la ciudad. El Alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, que en campaña dijo que el negocio UNE-Millicom tenía que revisarse, ha sido cómplice silencioso con todo lo que está pasando en la empresa y con las acciones de este funcionario, que a propósito es el jefe de su hermana Catalina Gutiérrez, lo que sabía antes de posesionarse, y que deja en claro un real conflicto de interés.

Pero este silencio no ha sido solo del Alcalde de Medellín y de la administración de EPM. A él se han unido las Juntas Directivas de EPM y de UNE EPM Telecomunicaciones S.A., la Contralora, el Personero y el Concejo de Medellín -salvo un par de excepciones-.

 

 

Desde el Sindicato de Profesionales de EPM y UNE (SINPRO) estamos convencidos de que lo denunciado es suficiente para que todos ellos (Alcalde, administración de EPM, Concejo, Contraloría y Personería) asuman, de verdad, las responsabilidades que les compete, vuelquen su mirada hacia UNE y busquen una solución inmediata, que no sea la facilista de venta de un activo productivo por otros de costo y gasto, sino que apunten a recuperar para EPM su control total, pues se ha demostrado hasta la saciedad que Millicom no era el socio que pintaron y al que le quedó grande la operación.

 

Proponemos que EPM retome el 100% de la propiedad del negocio fijo de telecomunicaciones (telefonía básica, TV por suscripción, Internet de banda ancha, larga distancia,…), y por lo tanto su control total. Así, estos servicios, que volverían a ser operados por personas con pleno conocimiento del negocio -los trabajadores de la UNE original-, recuperarían la calidad perdida de un servicio estratégico y vital para la ciudad y para el país. Por supuesto, antes Millicom deberá responder por los daños generados a la Empresa y podrá permanecer como dueño de los servicios móviles, de los que tanto alardearon acerca de sus bondades y fortalezas, y que son los que en realidad están hundiendo financieramente a la empresa fusionada: UNE EPM Telecomunicaciones S.A.

 

De no hacer algo ya por recuperar a UNE, se podría estar ante el más grande detrimento patrimonial de la historia de Medellín y de su gran empresa (EPM), así como ante el ingreso del modelo laboral chino a Medellín y a Colombia, violando derechos de los trabajadores y disminuyendo la calidad del empleo.