Millicom y Huawei = masacre laboral y detrimento patrimonial de Empresas Públicas de Medellín (*)

Por: Sindicatos del Grupo EPM y UNE EPM Telecomunicaciones S.A.

El pasado 7 de octubre, a 601 trabajadores de UNE EPM Telecomunicaciones que laboran en Medellín, Bogotá, Manizales, Cali y otras ciudades del país, en una encerrona planeada por la sueca Millicom, les informaron que desde el día 10 y mediante la figura de sustitución patronal trabajarían para la firma china Huawei, a la cual entregó su personal para que mediante subcontratación realizara las actividades misionales de UNE.

Tras esa jugada contra los intereses de EPM (dueña del 50% + una acción de UNE) y del Municipio de Medellín (dueña del 100% de EPM), desde esa fecha ha sido despedido otro centenar de trabajadores de UNE y Edatel (filial de UNE), lo que por sí solo constituye una masacre laboral, aún sin enunciar otros hechos sistemáticos presentados en los últimos tres años, con la mirada cómplice de la administración de EPM y del Alcalde de Medellín como Presidente de la Junta Directiva de EPM.

Con despidos a cuenta gotas en los últimos meses, semana a semana para no generar ruido y para no sobrepasar el “tope” permitidos por la ley, le quitaron el empleo a más de 150 trabajadores provenientes de la UNE original (EPM); despidos masivos en octubre de 2013 y diciembre de 2015 que dejaron 160 empleados sin trabajo; retiro de 230 en noviembre de 2015 que se acogieron a un plan de “retiro voluntario”; cambio de contrato a salario integral a más de 100 “mandos medios”. En resumen, hechos negativos para más de 1.500 trabajadores, incluidos los 601 que acaban de pasar a Huawei.

Todos estos acontecimientos se han producido después de expedido el Acuerdo 17 de 2013 del Concejo de Medellín, en el que se dio la fusión UNE – Millicom (Tigo), con una violación permanente y flagrante de su contenido, y de forma especial del artículo primero: “e) En todo caso, se conservarán los derechos laborales de los actuales servidores de UNE EPM Telecomunicaciones S.A.”. Un canto a la bandera ante el nulo control del socio mayoritario (EPM) y de los respectivos entes de control.

Estos hechos, que dan un mazazo al patrimonio público representado en UNE y a las utilidades de EPM (que vía transferencias representan cerca del 25% del presupuesto de Medellín), atentan además contra el empleo digno y la calidad de vida de miles de trabajadores colombianos que laboran directa o indirectamente para UNE, pone en riesgo la supervivencia de decenas de pequeñas y medianas empresas que le prestan sus servicios, y afecta la calidad de la prestación del servicio y las tarifas, cuyo impacto es mayor para los estratos socioeconómicos 1, 2 y 3. Esta suma de sucesos ha conducido, a su vez, a la violación del derecho constitucional a la libre asociación, por cuanto afecta de forma directa la afiliación de los trabajadores a una organización sindical, con los consecuentes deterioros en su calidad de vida laboral y familiar.

La desidia en el caso de UNE es un capítulo más de la historia de muchas de nuestras empresas, públicas y privadas, que han corrido con suertes similares. Ejemplos hay muchos: Telecom, Almacenes Éxito, los Ferrocarriles Nacionales, el ISS, Imusa, para mencionar solo algunas.

Los sindicatos del Grupo EPM y de UNE EPM Telecomunicaciones S.A. hacemos un llamado a todos los trabajadores a tomar real conciencia de la necesidad de actuar unidos en defensa de nuestras empresas públicas y privadas, y a defender el trabajo digno para todos los colombianos. No podemos permitir que las multinacionales se lleven nuestra riqueza al extranjero, nos dejen migajas y empleos de miseria. Todos unidos podemos y tenemos que hacerlo.

(*) Empresas Públicas de Medellín: la mejor empresa del siglo XX en Colombia