“Hacer de central Hidroituango el Itaipú colombiano”

Sindicato de Profesionales de EPM presenta propuesta

Fórmula utilizada hace tres décadas por Brasil y Paraguay es aplicable a Hidroituango

  • Se evitaría subasta que podría quedar en manos de multinacionales extranjeras
  • Construcción la haría EPM y prestaría dineros correspondientes al IDEA
  • Producción energética  permitiría al IDEA amortizar deuda y capitalizarse

Una propuesta que le permitiría a Empresas Públicas de Medellín (EPM) asumir la construcción y parte de la financiación de la central hidroeléctrica Hidroituango y al Instituto para el Desarrollo de Antioquia (IDEA) destrabar el proceso de subasta y capitalizarse, acaba de ser presentada a la comunidad por parte del Sindicato de Profesionales de las Empresas de Servicios Públicos Domiciliarios, Complementarios y Conexos, SINPRO, que reúne a 3.000 trabajadores del Grupo Empresarial EPM.

“Dicha alternativa, que nace de la preocupación por el futuro desarrollo de Hidroituango y como parte de su responsabilidad social sindical, se basa en la experiencia exitosa vivida por Brasil y Paraguay con la central hidroeléctrica Itaipú (12 GW), aplicable al caso del proyecto en Antioquia, y que le ha permitido a ambas naciones tener grandes beneficios durante tres décadas”, afirmó Walter David Navarro Giraldo, Presidente del Sindicato de Profesionales, quien labora en el área de Mercados Energéticos de EPM.

La propuesta de SINPRO

  •           Que EPM construya el proyecto Hidroituango y financie, vía préstamo, lo que le corresponde al IDEA.
  •          Los beneficios energéticos se dividirían en partes proporcionales a la propiedad accionaria al momento del acuerdo. Los riesgos de construcción y mercadeo se asumirían de forma proporcional.
  •         Que con base en la producción energética, que comercializaría directamente Hidroituango, se vaya amortizando la deuda con EPM, con el 90% de la energía que le corresponde al IDEA – Gobernación de Antioquia. El otro 10% de esa producción serviría para capitalizar al IDEA año a año, obviamente después de descontar los costos operativos correspondientes. Esto implicaría  además que si las condiciones del mercado son favorables, el IDEA tendría la oportunidad de pagar mucho más rápido la deuda asumida con EPM.

En caso de aceptarse, la propuesta presentada por el Sindicato de Profesionales de EPM y UNE tiene varias bondades, una de ellas, que apalanca el crecimiento y desarrollo económico de Antioquia, y el efecto positivo  sería recibido directamente por los antioqueños, debido a que la obra se desarrolla localmente y no se entrega la explotación a una multinacional extranjera por medio de una subasta.

Así mismo y dado el conocimiento del proyecto por parte de EPM y su experiencia en la construcción de proyectos similares, se avanzaría en el desarrollo de Hidroituango, evitando retardos originados por un proceso licitatorio, que podría tener riesgos de demandas, contrademandas, dilaciones y percepciones encontradas de los órganos de control del Estado y de la comunidad.

El Presidente de SINPRO, Walter Navarro, enfatiza en que sería un acuerdo gana – gana que beneficia a todos: Gobernación, IDEA, Medellín, EPM y la comunidad. No existen desventajas para una u otra institución, dado que los riesgos de construcción y mercadeo se asumirían de forma proporcional a la propiedad accionaria.

Contexto - El Acta de Iguazú

En la década de los sesenta y dado el crecimiento económico que se avizoraba, Brasil urgía identificar fuentes de producción lo suficientemente grandes para atender las necesidades futuras de energía eléctrica.

Dentro de ellas encontró en el Río Paraná la posibilidad de construir Itaipú, de 12 GW aproximadamente, con un inconveniente: la central de generación estaba ubicada en la república de Paraguay, razón por la cual era necesario llegar a un acuerdo con ese país, que trajese beneficios para ambos. Fue así como en 1966 se firmó el Acta de Iguazú, en el que se dieron los primeros pasos de lo que se convertiría más adelante en la Central Itaipú Binacional, cuyo esquema de solución resumimos a continuación:

1.    La propiedad de la Central en partes iguales: 50% de Brasil y 50% de Paraguay. Esto significaría que los deberes y derechos se adquirían también por partes iguales.

2.    Brasil aportaría todos los recursos económicos, incluido un préstamo por la parte correspondiente a Paraguay (la inversión que requería era de 12 billones de dólares).

3.    La energía se distribuiría en un 50% para Brasil y el otro 50% para Paraguay. Sin embargo y dado que Paraguay no requeriría de esa cantidad de energía, el excedente se lo vendería a Brasil a precios acordados. Ese dinero iría amortizando la deuda que Paraguay adquiriría con Brasil.

4.    Una vez amortizado el total de la deuda, Paraguay percibiría dineros de los excedentes de la central.

Para Paraguay la Central Itaipú ha tenido beneficios de impacto positivo, por cuanto toda la energía del país proviene hoy de Itaipú. Adicionalmente, ha resuelto por más de 30 años el problema de inversiones en el sector de generación eléctrica, sin necesidad de erogación alguna.